Anticonceptivos Ciclo menstrual Disfunciones femininas

Y después de la píldora, ¿Qué?

noviembre 12, 2019

Muchas de las mujeres que llegan a mi consulta, toman o han tomado anticonceptivos orales. Algunas de ellas están el proceso de dejarla, y digo “están en proceso”, porque, a veces, lo que se empezó a tomar de forma fácil, cuesta de dejar.

En la mayoría de casos la píldora se introdujo bajo prescripción médica, por ciclos irregulares, por dolor menstrual o por acné, casi siempre en edades tempranas, por lo que pasados unos años, y con un poco más de conocimiento sobre su funcionamiento a nivel hormonal, algunas mujeres no quieren seguir tomándola. Algunas porque han descubierto que detrás de ese tratamiento no hay una regulación del ciclo, sino más bien una supresión y otras porque quieren probar otras vías para regular los procesos que les estaban dando problemas.

La preocupación, no llega tanto al descubrir en que consiste el tratamiento, sino más bien al pensar qué va a pasar con su sistema una vez decidido dejar los anticonceptivos orales. ¿ Voy a volver a tener dolor?¿Me va a volver el acné?¿Mis ciclos van a ser regulares?¿Me voy a engordar?¿Cuanto voy a tardar a tener la menstruación? En algunos casos, las dudas van más lejos, teniendo miedo a no poder quedarse embarazadas.

La verdad es que después de revisar publicaciones científicas que hablen sobre el tema, las conclusiones son dispersas y variadas. Que los anticonceptivos orales pueden tener efectos secundarios en el organismo de la mujer parece claro, aun encontrando estudios donde no se ve relación directa con las disfunciones estudiadas, o lo que es lo mismo, mujeres que sufren consecuencias importante y mujeres que no.

Lo que está claro es que los anticonceptivos hormonales, suprimen tu producción hormonal femenina, y esto gratis no sale, sabiendo que tu regulación fisiológica una vez dejes de tomar la píldora, en ocasiones, puede estar asociada a disfunciones.

En primer lugar habrá que tener en cuenta, cual fue el motivo por el que se prescribieron, y si la causa de la disfunción por la que se tomó, se sigue dando. Pongamos unos ejemplos.

Amenorrea hipotalámica funcional

Mujer de 23 años deportista de élite, que entrena 20 horas a la semana. Hace tres años se le diagnosticó amenorrea hipotalámica funcional, lo que se traduce en que dejó de tener la menstruación por un exceso de entreno. Lleva tres años tomando la píldora, y quiere dejar de tomarla, pero tienen miedo a no tener la regla. Su ritmo de vida es el mismo que hace tres años, y su frecuencia de entreno no se ha reducido. De entrada no sabemos que va a pasar, pero podemos intuir que si el motivo que la llevó a dejar de menstruar no se ha eliminado difícilmente tendrá la menstruación de forma fisiológica.

Ciclos irregulares

Mujer de 28 años que empezó a tomar la píldora con 15, un año más tarde de su primera regla. ¿El motivo? Ciclos irregulares y acné. Es probable que en este caso, donde hay un buen seguimiento ginecológico, y donde sus inicios menstruales ya quedan lejos al igual que su adolescencia, no haya problema alguno en recobrar su ciclo menstrual de forma fisiológica, ¿Seguro? No, seguro no, cada caso es diferente, y establecer protocolos de diagnóstico puede llevarnos al error.

Dos ejemplos distintos, donde en uno se mantienen las causas de la disfunción, y en el otro desaparecieron, motivo suficiente para empezar a plantearnos qué están supliendo los anticonceptivos orales, en casos como los dos anteriores, conciencia en que los excesos deportivos tienen consecuencias nefastas para la mujer, falta de paciencia para que nuestro ciclo se regule o cambiar hábitos para hacer frente al acné.

Desde mi experiencia profesional, veo casos de todo tipo, aunque debo decir, que bajo un buen asesoramiento multidisciplinar no tiene porque haber ningún problema en dejar de tomar la píldora anticonceptiva dentro de un tipo de vida saludable.

De todas maneras no nos vamos a engañar, hay mujeres que sí sufren las consecuencias de dejar la píldora, por lo que me pareció necesario compartir un caso real con vosotras, está es su historia:

                “A Laura a los 17 años le prescribieron anticonceptivos orales para el acné, y ella las siguió tomando hasta los 30 años, era su método anticonceptivo. Durante este período no descansó nunca. Llegados los 30, creyó conveniente hacer un cambió de marca, cambio que le fue realmente mal. El acné volvió, tenia diarrea y mareos, su sistema parecía no aceptar lo que le estaba pasando. Su aparato genital femenino interno y externo empezó a sufrir también las secuelas, irritación, picor, quemazón, hemorroides, a la vez que empezaba a sentir que el flujo vaginal, que AHORA SI PRODUCIA, las pastillas le provocaban sequedad vaginal, le era irritable a su propio cuerpo. Se sentía mal, con cambios de humor importantes, y poca estabilidad emocional. Recuerda ese período como algo dura de digerir, rodeada además de una situación familiar difícil. No fue hasta pasados unos meses, en que todos sus signos y síntomas empezaron a regularse, y ella empezó a estar mejor. Tiempo, meses y constancia en hábitos de vida saludable, la situaron de nuevo en su fisiología.”

La historia de Laura no debe frenarte a iniciar tu camino, en el caso que sea dejar la píldora, sino más bien todo lo contrario, si tienes ganas de dejar los anticonceptivos orales, hazlo desde un buen asesoramiento, y verás que todo va a ir bien seguro.

Os dejo un video, que me pareció de lo más interesante la primera vez que lo vi.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *